Salud

Salud en red

Ferreries tenía previsto celebrar antes del estado de alarma el segundo encuentro de Feim xarxa, iniciativa para integrar los distintos sectores y agentes sociales del pueblo para una mejor convivencia. En aquel momento, la salud comunitaria era uno de los grandes temas que estaban entre los objetivos, junto a la educación, etc., y con la idea de base de que crear una ciudad saludable no compete solo al ámbito sanitario ni se genera únicamente a través de su centro de salud.

Antes de la pandemia, este cambio de paradigma sanitario se perseguía de forma anhelada desde atención primaria con iniciativas como la prescripción social, donde con la ayuda de entidades locales, cada pueblo o ciudad pudiera tener identificados sus activos en salud; desde un gimnasio o clases de baile a un huerto urbano, y para que, una vez bien localizados en un mapa de activos, se pudieran prescribir o recetar a las personas en función de su edad o preferencias en la consulta del médico de familia. Esta idea de la salud y de las ciudades saludables en red ha cobrado fuerza de una forma inevitable ahora con la necesidad de prevenir los contagios y la protección a la población más vulnerable, algo en lo que cada uno tenemos un alto grado de responsabilidad. La salud es cosa de todos y hacerlo posible a nivel comunitario es responsabilidad de los ciudadanos. Y ya no nos resulta extraño ahora ver cómo la promoción de la salud empieza desde entidades locales o incluso desde los ayuntamientos. Lo vemos con la puesta en marcha de sesiones formativas sobre prevención de covid-19 organizadas por el Hospital Mateu Orfila a través de la comisión de presidentes locales de Menorca, con charlas que estarán abiertas a toda la población bajo el título genérico «No ho escampis».

Pasada esta primera parte de la pandemia, profesionales sanitarios y pacientes han puesto sobre la mesa la necesidad de transformar el modelo sanitario para lograr esta deseada medicina centrada en las personas de la que se viene hablando desde hace tiempo. Entre las recomendaciones figura la participación social para que las medidas de salud pública sean más efectivas. Porque es desde la cercanía de lo local y el compromiso de la comunidad como se pueden poner en marcha, por ejemplo, redes de apoyo vecinales como la que hemos visto durante el confinamiento con el trabajo de voluntarios de Ferreries que ofrecían llamadas de teléfono a personas mayores para que no estuvieran tan solas.

El reto es un trabajo multidisciplinar y de manera coordinada con atención primaria, con una visión que vaya más allá de lo puramente sanitario, que tenga en cuenta lo social, lo laboral o lo educativo, y la importancia de todo ello para la salud integral, tanto de las personas como a nivel colectivo.

Artículo para Diari Menorca, publicado el 7/7/2020

Salud

Ejercicio por pastillas

El doctor Fernando Serrano ha practicado un tipo de medicina basado en la prescripción de ejercicio físico en rehabilitación, que es su especialidad, y lo ha impulsado como herramienta terapéutica en tratamiento y en prevención; desde preoperatorios, donde contribuye a una mejor recuperación, a actividad física para evitar riesgos o lesiones laborales, preparando el cuerpo para determinados tipos de movimientos, y especialmente, a través del fortalecimiento de la columna.

Sigue leyendo “Ejercicio por pastillas”

Salud

Lo presencial

En la vuelta paulatina a lo presencial, la profesora de danza Belén Cervantes escribía en sus redes sociales el gozo del reencuentro con sus alumnos: «Volver a mirarnos a los ojos, sentirnos; compartir el cuerpo expresivo, que escucha, que habla». Lo que conocemos, en definitiva, como lenguaje no verbal, fundamental en la comunicación humana. Chicos y jóvenes que han vuelto a sus actividades expresan también el placer de volver a estar juntos, en lugar de compartir por vía telemática desde la soledad de una habitación. Lo cual es síntoma de una sociedad sana.

Sigue leyendo “Lo presencial”

Sensaciones

Innovación en farmacia hospitalaria

Gabriel Mercadal, adjunto de dirección de Farmacia Hospitalaria del Mateu Orfila, participó el pasado 8 de abril como ponente en el webinar de ámbito nacional sobre iniciativas de innovación en Farmacia Hospitalaria ante la pandemia de covid-19 y con la experiencia de Menorca en dispensación de fármacos a domicilio.

Sigue leyendo “Innovación en farmacia hospitalaria”

Entrevistas, Salud

«La primeras semanas fueron tremendas y agotadoras»

Atención Primaria ha sido el muro de contención de la pandemia. Francisco Jesús Sánchez Cabrera, coordinador médico del Canal Salat de Ciutadella, explica cómo se ha vivido la avalancha de covid-19 en su centro de salud.

(Versión completa de la entrevista Publicada en Diari Menorca el 27/04/2020)

Sigue leyendo “«La primeras semanas fueron tremendas y agotadoras»”

Punto de vista

¿Qué hay del aire libre y caminar como medicina?

No hemos puesto nada en práctica las prescripciones actuales en el ámbito de la promoción de la salud; hemos desoído el conocimiento médico de siglos pasados y creo que hasta en la cultura griega se reirían de cómo hemos desperdiciado en pleno siglo XXI el beneficio para no enfermar que es el sol o el contacto, caminando, con el aire libre.

Sigue leyendo “¿Qué hay del aire libre y caminar como medicina?”

Temas de Comunicación

“Xerradetes” per telèfon que treuen soledat a la gent gran

A partir que un grup de gent demanés a l’Ajuntament de Ferreries què puc fer per ajudar als altres, el consistori va posar en marxa una xarxa de voluntariat destinada a fer companyia mitjançant converses telefòniques a persones del poble que aquests dies passen el confinament totes soles a casa.

Sigue leyendo ““Xerradetes” per telèfon que treuen soledat a la gent gran”

Punto de vista, Reflexiones

Humanismo en tiempo de impás científico

Me encanta ver estos días cómo muchas personas sacan todo su potencial y lo mejor de ellas mismas en beneficio de los demás. Es una de las noticias más positivas de la crisis de este coronavirus, capaz, también, dicho sea de paso, de sacar a relucir las miserias de nuestra sociedad, de las que no pienso hablar en este escrito.

Sigue leyendo “Humanismo en tiempo de impás científico”

Salud

XXI Jornades de Salut i qualitat de vida a Ferreries

Aquestes jornades, organitzades per l’Ajuntament de Ferreries, comprenen tres activitats: caminada i nocions de fotografia, a càrrec de Damià Coll; un taller de pintura que indaga en l’art i la creativitat, de la mà de Zulema Bagur, i un taller d’escriptura dels estats d’ànim, impartit per na Sonia Marquès Camps.
Sigue leyendo “XXI Jornades de Salut i qualitat de vida a Ferreries”

Salud

#desigualtat #Salut

Microrrelats

Un metge que m’escolti
Doctor, no em trobo bé… Tinc alts i baixos. Hi ha dies que no tinc ganes de res. Em manca energia. Em fa mal el cap. Aquesta migranya… El meu home diu que em poso histèrica, que sóc una histèrica.
A la feina, al meu cap no puc explicar-li aquests “sufocos” que m’agafen a mig matí… Em noto cansada… Jo crec que deu ser ja la menopausa… I aquests fills meus que em fan passar una penada…
No, doctor, no he provat mai els ansiolítics… I diu que això em curarà tot el que em passa…?

Salut té nom de dona
Salut té nom de dona. I malaltia. I medicina. I depressió (fins fa poc, relacionada amb la histèria… “Ets una histèrica!”).
I vacuna… especialment si una vacuna relacionada amb el sexe només s’administra a la dona per erradicar un mal de tothom…
I la investigació podria ser una dona… en certa tendència a la discriminació… Les dones viuen més anys que els homes, però pitjor, segons els estudis.
La salut té nom de dona. I lluita.

 

 

Sensaciones

Rere una mirada…, els sentiments

Rere la mirada fotogràfica de Damià Coll, les paraules de 70 autors vinculats a Menorca que posen text al paisatge i a la natura delicadament captada per l’artista. Una natura viscuda, silenciosament mirada, admirada.

 

portada275x230-copia

 

Fotografies de racons amagats, de detalls per camins de natura; d’arbres, de rames i de flors, de pedres, del diferents colors del cel i de la mar de Menorca. Aquest llibre respira el goig que causa el paisatge, autèntic sentiment per l’illa.

Potser no n’hi calien de paraules a les fotografies d’en Damià Coll. I ho prova tota la literatura que evoquen per si soles les imatges en boca d’aquests autors. Poesia visual amb poesia moltes vegades. Lletres diverses, textos molt personals gairebé sempre, que manifesten vivències, records i l’emoció d’aquesta natura tan verge encara.

Cada paisatge, cada racó de natura, cada pàgina, és una pàtria per a cadascun dels autors que hi participen. Menorca, quan s’instal·la al cor dels homes…

 

2

 

Damià Coll ens mostra aquesta natura que ho pot tot; fins i tot les pors i les incerteses… Queda palès en aquest llibre… Les paraules es rendeixen a aquests fragments de bellesa fotografiada, captada des de l’ànima. Rere una mirada, un mar de sentiments…

“La més gran declaració d’amor és la que no es fa”, diu la frase de Plató escollida per obrir el llibre. Així, aquesta obra, en conjunt, és un homenatge silenciós a Menorca. Un crit que clama, amb la bellesa expressada en les seves pàgines, la conservació del seu paisatge, per sempre més!

@soniamarcamps

Salud

Declaración de Menorca sobre participación en Salud

Comparto el enlace al texto de la Declaración de Menorca sobre participación en Salud, documento consensuado entre los participantes del encuentro “Participación ciudadana en políticas, estrategias y programas de salud” Escuela de Salud Pública de Menorca, 22-23 septiembre 2016, al que tuve el privilegio de asistir.

Comparto y subrayo:

“Entendemos por participación de la ciudadanía en salud la incorporación de los actores sociales al análisis y toma de decisiones sobre las políticas, prioridades, agenda, programas, acciones y presupuestos o decisiones de desinversión en el ámbito sanitario y de la salud pública. Participar es hacer juntos, coproducir las acciones. La participación en salud es un derecho social y supone corresponsabilidad y colaboración entre las partes. La participación en salud tiene efectos positivos demostrados sobre la construcción de comunidad, el desarrollo de la capacidad de autogobierno de la ciudadanía, el logro de resultados en salud, la sostenibilidad del sistema sanitario público y la consecución de equidad en salud en la población. La participación legitima y permite adoptar decisiones más justas y más inteligentes”.

Haz clic para acceder a DeclaracionMenorcaParticipacionSalud-ESPM2016(VF).pdf

Sensaciones

Reducir listas de espera es lo primero para el sufrimiento emocional

El médico de familia hace una petición para especialista en agosto. Imposible dar hora; queda en lista de espera. Dan cita al cabo de un mes y medio, para mediados de octubre. Pero unos días antes de la cita, llaman para aplazarla a diciembre…

La enfermera que informa se defiende diciendo que no tiene la culpa. ¿Faltan especialistas?

Pedir una cita para especialista no suele hacerse por capricho. A veces, sorprende el bajo nivel de empatía. Pero lo que frustra de verdad es el bajo nivel de diligencia. Porque, por mucho que haya empatía, la empatía con falta de diligencia o capacidad para solucionar las cosas no sirve de nada.

Llama la atención el poder adjudicado sobre el paciente. El sistema sanitario -me dice un amigo- se ha tomado un poder que nos es suyo sobre las personas. El de decidir sobre su salud y su enfermedad (sobre la vida o la muerte) y tratar estos temas tan delicados a veces con unas maneras y una arrogancia que a muchas personas les genera frustración, les deja fuera de juego, cansados de reclamaciones, a punto de tirar la toalla, de que sea lo que Dios quiera… Conozco más de un caso de soledad ante esta situación.

Soy defensora de la protección emocional del paciente, pero parece que muchas veces falla lo esencial, y si falla lo esencial, lo demás no sirve ya casi de nada. Lo primero es no dejar pasar el tiempo para sanar o salvar vidas. La primera forma de reducir el sufrimiento emocional del paciente es acortar las listas de espera y poner a los profesionales necesarios para dar una atención digna del siglo y la sociedad en los que estamos.

 

Si no trenquem el silenci
morirem en el silenci.
Contra la por és la vida
Raimon

Salud

Hacer salud con actividades que permitan salir de la enfermedad o del malestar emocional

Una propuesta:
Contar con otros puntos o centros de salud para dar soporte emocional y relacional a los pacientes, regulados por los propios centros de salud y con la participación social de entidades como ayuntamientos.

Decía el Dr. Salvador Casado en el Huffingtonpost que los centros de salud están desbordados muchas veces por los pacientes “sanos” pero con malestar emocional o psicológico; porque las personas, en la sociedad compleja en la que vivimos, no sabemos muchas veces gestionar los problemas de la vida o el malestar emocional derivado del modelo social actual. Y a lo mejor no sería exagerado decir que este tipo de problemas inundan las consultas de atención primaria, donde cada vez más se ven casos de ansiedad y se medicalizan más los problemas de la vida.

¿Cómo pueden gestionar este malestar psicológico y social los médicos de familia, cuando atender el malestar psicológico y poder dar herramientas en este ámbito ni siquiera es verdaderamente su campo?

Quizás, se podría dar con apoyo social y público la alternativa a los médicos de familia de derivar a estos pacientes a otro centro o punto de encuentro entre pacientes o ciudadanos donde se tuviera cuidado de lo psicológico y lo emocional, donde se dieran con rigor herramientas de bienestar y de gestión emocional, sobre todo, en la enfermedad.

Un centro que facilitara la relación entre pacientes y el intercambio de experiencias, siguiendo el modelo de las escuelas de pacientes; al tiempo que se fomentara el ejercicio físico y actividades diversas o el contacto con la naturaleza, mediante salidas, paseos o caminatas.

Decía una enfermera experta en este ámbito a quien se planteó la propuesta, que el dolor emocional es mucho más doloroso o insoportable para el ser humano muchas veces que el dolor físico.

Y es más: el malestar emocional que se deriva de una enfermedad muchas veces desborda al propio paciente, incapaz ante la enfermedad de entender de otra manera sus posibilidades de salud (aún ante la enfermedad hay salud) y de hacer frente a su día a día (el cuidado de los hijos, problemas económicos…).

Esta propuesta se basa, así, en la creación de un centro o escuela de pacientes en lo emocional que sirviera de punto de encuentro para ciudadanos, donde tuvieran importancia las relaciones personales, sin necesidad de etiquetas por tipo de enfermedad. De fácil acceso, por tanto, también para pacientes que sufren autoestigma, donde fuera posible crear desde aquí incluso grupos de trabajo en función de la patología una vez estas mismas personas se han abierto a la participación.

Con charlas con ponentes de nivel y prestigio en diferentes ámbitos que proporcionaran herramientas de gestión emocional y de gestión en aspectos relacionados con la salud, como factor de atracción también para llegar a más pacientes o no pacientes (sin distinción).

Talleres que dieran salida a la creatividad de las personas y sacaran al paciente de su rutina de pensamientos en torno a la enfermedad. Actividades relacionadas con el arte, la poesía, la música. Fomentar la escritura o la narrativa de la experiencia personal en la enfermedad como terapia. Actividades relacionadas con el cuerpo. Clases de respiración, de relajación, clases de yoga, masajes, clases de danza, de baile… Porque la diversión alivia. Las relaciones humanas, el arte, la naturaleza son, qué duda cabe, una buena medicina.

Y permiten, muchas veces, sacar al paciente o a la persona de la soledad o del aislamiento.

Un programa de actividades diversas y coordinadas o avaladas por Salud. Un punto de encuentro que permitiera salud saliendo de la enfermedad. Que ofreciera charlas atractivas para pacientes (para ciudadanos en general), y fomentaran la buena gestión emocional, sobre todo en la enfermedad, la buena gestión del día a día y los problemas de la vida y las relaciones. Porque la soledad es hoy una de las causas principales de malestar emocional.

Una medicina preventiva, a la vez, porque es sabido que el malestar psicológico puede acabar derivando en enfermedad física.

Una escuela de pacientes para dar apoyo psicológico en la enfermedad o malestar, donde se priorizaran las relaciones afectivas, el intercambio de experiencias, las actividades… y donde el objetivo fuera realmente el soporte humano a los pacientes. Un centro de salud fuera del centro de salud, donde entidades cívicas y ciudadanas, y no solo Salud, estuvieran implicadas. Porque una buena evolución social depende seguramente también de la buena salud emocional de las personas que conforman la sociedad.

Con un programa de buenas prácticas de salud y soporte al paciente, en línea con esta atención sanitaria más humana, una medicina personalizada donde lo que cuenta son realmente las personas. Y donde al mismo tiempo fuera importante el mensaje de cuidar al cuidador. Y para ello, un apartado de actividades específicas destinadas a aliviar la carga emocional que implica, por el hecho de trabajar con el sufrimiento humano, la labor de los profesionales de la salud.

@soniamarcamps

Salud, Temas de Comunicación

Creació d’un blog i xarxes socials per a professionals de la salut

Taller Creació d’un blog i xarxes socials per a professionals de la salut

 

. Visió general de la Salut 2.0; líders d’opinió i d’informació en l’entorn de la Salut digital

. Projecció professional a través d’un blog i xarxes socials

. Incrementar les relacions entre professionals de la salut, intercanvi d’informació i coneixement.

. Definir el nostre perfil i els objectius de la comunicació que volem establir

. Creació d’un perfil a Twitter

. L’autonomia en la gestió de la comunicació

Imparteix:

SONIA MARQUÈS CAMPS, periodista especialitzada en temes de comunicació i salut.

Divendres, 14 d’octubre

De 16 a 20 hores

Il·ltre. Col·legi Oficial de Metges de Illes Balears. Seu de Menorca

Plaça de Sant Francesc, 18. Maó

Telf.: 971 35 09 96 Fax: 971 35 24 70

colegiomenorca@comib.com

INSCRIPCIÓ:

Complimentar inscripció a: www.comib.com/patronatcientific o a la seu col·legial

Aforament limitat.

*Aquesta formació tanca el cicle de tallers Eines contra el burnout i realització professional.

Pdf del Taller Creació d’un blog i xarxes socials per a professionals de la Salut

Salud

Resolución creativa de consultas difíciles; taller de Víctor Amat en COMIB

Víctor Amat, psicólogo especializado en terapia breve, con una larga trayectoria en temas de salud y como formador de personal sanitario, impartió el pasado viernes 16 de setiembre en COMIB, Col·legi de Metges de les Illes Balears, en la sede de Menorca, un taller destinado a ofrecer herramientas que mejoren la comunicación en la entrevista clínica.

Durante sus cuatro horas de formación a médicos de Menorca, Víctor Amat centró su intervención en la resolución creativa de consultas difíciles o en contextos complicados. El psicólogo hizo una exposición de casos que más que una argumentación racional o cartesiana requieren una lógica de la emoción…

Se refirió a problemáticas como las de pacientes que deberían adelgazar, dejar de fumar o dejar otras conductas que no favorecen una buena salud. Pacientes que ya no requerirían en consulta una argumentación desde la lógica racional (una vez se ha comprobado que es ineficaz porque el problema persiste) sino una lógica que entre en lo psicológico y permita ver o intuir que hay detrás de esta falta de capacidad para el cambio.

Dejando claro, además, que cada paciente necesita una argumentación diferente. Con el tono desenfadado que caracteriza las formaciones de Víctor Amat, y utilizando aquí también su recurso del humor y la risa, durante su intervención fue detallando distintos casos, su problemática y la argumentación que contribuía a provocar un cambio en el paciente.

El taller fue una invitación a los médicos asistentes a practicar en la entrevista clínica esta psicología de la emoción que hay detrás de muchos problemas que no se resuelven y se acaban perpetuando en las consultas de los médicos, en los de atención primaria, básicamente.

Presentación del taller de Víctor Amat Be water… Los errores de los profesionales de la salud en la resolución de conflictos en consulta

Esta formación de Víctor Amat se englobaba dentro del ciclo de talleres antiburnout del profesional de la salud de COMIB.
El psicólogo se refirió al gran trabajo que realizan los médicos en sus consultas a diario. Cuando, muchas veces, tienen su mayor dificultad, no precisamente en el acierto en el diagnóstico, sino en la comunicación. La práctica de una medicina desde la ciencia o la evidencia pero que requiere también de herramientas de psicología.

El leitmotiv de este ciclo de talleres es “cuidar al cuidador”. Con el mensaje implícito de que la sociedad también debería tomar consciencia de la importancia que tiene cuidar a los profesionales de la salud. Quienes, cada vez más, atienden a pacientes con síntomas de depresión, ansiedad… donde no hay enfermedad sino muchas veces la incapacidad de gestionar lo cotidiano. Cuidar a los cuidadores es algo prioritario para que el sistema sanitario funcione. No recurrir al autocuidado o no disponer de herramientas para salir del desgaste implícito que lleva el trabajo ya por el hecho mismo de trabajar con la enfermedad y el sufrimiento, acaba afectando también a la salud del propio modelo sanitario y repercute en la sociedad.

Crónica del taller del Dr. Salvador Casado dentro del mismo ciclo: “Saber cuidarse para saber curar”

@soniamarcamps

Entrevistas, Salud

“No podemos curar a todo el mundo, pero podemos cuidar a todo el mundo”

Entrevista a Gabi Heras, creador del Proyecto HU-CI, Humanización de los cuidados intensivos, que tiene el objetivo claro de volver a la atención sanitaria centrada en el ser humano.

El Proyecto HU-CI es un foro y punto de encuentro entre pacientes, familiares y profesionales de la medicina y enfermería intensiva para mejorar desde el punto de vista humano el cuidado asistencial en esta área.

Hoy cuenta ya con un equipo de 22 personas dedicadas a la investigación, formación y docencia; inspira y contagia a sanitarios de otras áreas o especialidades y se va haciendo eco cada vez más en la sociedad. Quizás, porque, al final, todos somos pacientes y todos acabamos agradeciendo un trato asistencial de calidad que cuide también aspectos emocionales.

Gabi Heras se dió cuenta de la UCI que era lo suyo recorriendo hospitales de Bolivia en su último año de carrera a través de una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Allí dice que había pocos medios; los pacientes estaban malísimos e inframonitorizados… Se ‘enganchó’ a estos cuidados y estuvo a punto de quedarse. Pero volvió a España y terminó su carrera en medicina, sabiendo que su especialidad profesional seguramente iría por aquí.

¿Desde tu experiencia como médico intensivista, cuál es tu visión de la UCI en nuestro país?
Nueve de cada diez pacientes de la UCI sobreviven. Comparado con otros países del mundo, las cifras de mortalidad son muy bajas en esta área. El desarrollo tecnológico es brutal, hacemos una medicina muy buena, pero no es suficiente. Además, hay que tratar mejor a las personas y volver a ponerlas, estén enfermas o no, en el centro del sistema.

La recompensa como médico en esta área, cuando salvas una vida, debe ser enorme.
En la UCI vives muchas situaciones de mucho estrés; tienes que estar muy centrado y enfocado en lo que estás haciendo. A veces, hay que hacer las cosas tan rápido que no puedes casi ni pensarlas, y si tú te derrumbas en aquellos momentos, se derrumba el paciente…

Cada vez hay más profesionales de la salud que se contagian de este movimiento a favor de mejorar el trato humano en la sanidad.
Algunos profesionales te dicen: “¿Qué pasa; que no somos humanos?”. Claro que somos humanos… Pero si somos autocríticos desde nuestra profesión podemos hacer las cosas mejor. Hoy, el 90 por ciento de la gente es sensible a esta humanización de la sanidad. A los profesionales de la salud les invitamos a pensar: “¿Qué puedo hacer yo para mejorar el sistema?”. Pero no para cambiar directamente el sistema, sino mi entorno de trabajo con los pacientes, mi día a día con mis compañeros. Y estos pequeños cambios generan cambio, es un movimiento que genera movimiento, una espiral de emociones positivas.

 

<span style="color: #000000;">Gabi Heras escribe a diario a favor de esta medicina de trato más humanizado en su blog <a href="http://www.humanizandoloscuidadosintensivos.com/" target="_blank">http://www.humanizandoloscuidadosintensivos.com</a> y forma ya en distintas áreas y especialidades de la medicina.</span>
Gabi Heras escribe a diario a favor de esta medicina de trato más humanizado en su bloghttp://www.humanizandoloscuidadosintensivos.com y forma ya en distintas áreas y especialidades de la medicina.

 

¿Qué actuaciones vuestras destacarías en la UCI?
Nos preocupamos de cómo están los profesionales de la salud, porque sabemos que si no cuidamos al cuidador el sistema se va a pique. Y por primera vez, alguien se pone a escuchar a las familias, porque las salas de espera están llenas de amor hacia las personas ingresadas, y nosotros decimos que este amor que cura tiene que estar dentro, en la UCI, alargando el tiempo de visitas, por ejemplo.

Otro cambio y una forma además de generar conciencia es escuchar a los pacientes. Estamos inmersos en nuestro día a día, y muchas cosas de cómo viven los pacientes los procesos hospitalarios nos pasan desapercibida. Somos expertos en UCI, pero a lo mejor nunca hemos estado en una cama en cuidados intensivos. Por eso, normalmente, los principales generadores de cambio son los propios profesionales que sí han vivido esto como pacientes y después cuentan la experiencia a sus compañeros. Y a lo mejor te dicen: “¿Te acuerdas de que por la noche nos poníamos a hablar delante del paciente…? Pues, cuando estás ahí tumbado ‘te da por saco’ que se pongan a hablar de fútbol”.

Evitar el ruido nocturno en un hospital o en la UCI…
Sí, aumentar el bienestar, porque el paciente está está rodeado de cables, aparatos y alarmas, además del ruido de otros pacientes que a veces gritan de dolor…

¿Es importante empatizar con el sufrimiento de un paciente?
En las charlas que doy, cada vez me llevo más conmigo a pacientes, porque no es lo mismo que yo hable de un trasplante que que te lo cuente alguien desde su experiencia de trasplantado. Y es una manera de llegar a entender bien este sufrimiento.
Como dicen en paliativos, creo que es verdad que cuando uno se acerca al sufrimiento de las personas esto tiene premio. Cuando te pones en la piel de un paciente, sufres, claro, se te remueven cosas. Históricamente, ha funcionado el que a mí no me afecte, porque parece que es como un bombero, que si se acerca corre el riesgo de quemarse. Pero, ¿qué pasa si como médicos nos acercamos al sufrimiento del paciente? ¿Qué hay de malo en que te afecte o en profundizar en este sentimiento?

Este trabajo, normalmente, es vocacional, si no, creo que no hay quien lo aguante. Acercarte al sufrimiento me llena de energía, me conecta con mi parte más importante como persona y como profesional de la salud. Y cuando uno está conectado con su vocación, es más eficaz, más eficiente, hace mejor su trabajo y es más feliz haciéndolo. Mejora, en definitiva, el trato con el paciente, que percibe que eres más empático con él, y mejora el trato con la familia del paciente. Desde este acercamiento es todo mejor.

¿Se le pregunta al paciente si tiene miedo? ¿Sería bueno preguntárselo y saber cuál es su nivel de angustia?
No se hace; normalmente, no se habla de ello. El miedo, pero el de todos los implicados en el proceso de curación, es invisible… El miedo del paciente, el del médico… Partimos de que parece que tú como médico no puedes fallar y de que no puedes tener este miedo. Porque, claro, si me equivoco, igual el paciente fallece. Pero resulta que el paciente a veces se muere porque se tiene que morir. No podemos curar a todo el mundo, pero podemos cuidar a todo el mundo.

Y cuidar el lado emocional del paciente.
El factor emocional no se mide; no hay monitores para medir esto. Todo lo emocional, normalmente, queda oculto.
Cuando un paciente de la UCI te mira con su nivel de angustia, de miedo, de sufrimiento, con sus ganas de vivir, tú puedes contestarle desde este silencio, con una mirada, con un gesto. Hay pacientes con los que nos comunicamos así, con la mirada. Pero, muchas veces, hay que quererse comunicar con la gente. Porque vamos tan rápido y tenemos tanta prisa asistencial, que aunque nos gustaría dedicarle más tiempo a la gente, no lo hacemos. Y fallamos. Pero yo ya me he dado cuenta de esto, y con cada paciente estoy todo el tiempo que tengo que estar.

No te imaginas lo beneficioso que es sacar a pasear a un paciente de la UCI en el momento que ya está estable. Bajamos a hacerle pruebas a escáner, pero no le sacamos de paseo, y a lo mejor lleva treinta días sin recibir ni la luz del sol ni el aire. Los pacientes cambian de una manera espectacular cuando los sacamos fuera, porque se conectan con la vida, se dan cuenta de que siguen vivos, por decirlo de alguna forma. Luz y aire curan.

Desde este proyecto estamos también contra la rigidez de horarios de visita de la familia, y a favor, por ejemplo, de que participen en los cuidados del paciente. Porque, normalmente, ¿quién le va asear mejor que alguien de su familia que le quiere?

Lo más deshumanizante que puede haber para un paciente hoy en la UCI…
Las sujeciones mecánicas. Un paciente atado es una práctica que atenta contra la dignidad humana. Si lo haces porque no tienes personas suficientes para sujetarlo o porque no tienes protocolo adecuado de sedación, lo que tienes que hacer como profesional de la salud es denunciarlo. Muchas veces, para humanizar lo primero que hay que hacer es poner a más humanos en plantilla o reubicarlos.

Otro de nuestros objetivos es que haya psicólogos para pacientes y para familiares de la UCI. Hay control con sedantes, lo que se denomina sujeciones farmacológicas: si el paciente da guerra, se le seda. Pero si este paciente sufre, nosotros proponemos que esté más unido con su familia, y con esta mejora emocional por la compañía se reduce el consumo de fármacos.

¿Están preparadas las instituciones sanitarias para un cambio de paradigma? ¿Es a través de todos este ruido mediático alrededor de la necesidad de humanizar más los cuidados que van a entrar?
Soy de la opinión de que cada uno sabe por qué hace las cosas. Y si es por imagen, a mí ya me vale, porque esto va a repercutir en la calidad de los cuidados de los pacientes.
El plan ‘humaniza’ en sanidad interesa a todos. Al final, todos somos pacientes; la enfermedad y la muerte son procesos democráticos.

¿Tendría que ser una asignatura más en las facultades de medicina, enfermería, etc.?
Las competencias técnicas son importantes; el enfermo va al médico para que le curen. Pero, como digo, no podemos curar a todo el mundo (de algo tenemos que morir). Cuidar a los pacientes es lo importante.
Por eso, sería interesante ofrecer desde la carrera de medicina o en enfermería herramientas de autocuidado para los propios profesionales de la salud y también para la gestión de sus emociones. O buena formación en comunicación, para saber, por ejemplo, cómo se tienen que dar las malas noticias a los familiares de un paciente… Son asignaturas que a nosotros en medicina nunca nos dieran, y hemos ido aprendiendo por ensayo y error. Si la gente sale aprendida y formada en estas competencias denominadas ‘blandas’; en aspectos que tienen que ver con las relaciones humanas, con la ética, con lo espiritual, en esta educación en valores, que considero tanto o más importante que saber de medicina, esto repercute en la calidad de la asistencia. Y soy de la opinión de que si tú estás humanizado contigo mismo y tienes un alto grado de conciencia, tu entorno mejora.

¿Cuáles son tus herramientas para curarte de todo lo que vives?
El silencio. No estamos acostumbrados a estar diez minutos en silencio, y a mí esto me conecta conmigo mismo. Mi terapia es también expresarme con el mundo escribiendo en mi blog a primera hora de la mañana.

Entiendo que mi trabajo es como otro cualquiera, aunque es verdad que lo vivo con mucha intensidad en todos los aspectos. En momentos muy dramáticos, como cuando fallece un paciente porque se tiene que morir, si has conseguido generar el buen clima para que el paciente lo haga tranquilo con su familia, esto puede ser también un motivo de satisfacción profesional. Porque, a veces, el objetivo es una muerte de calidad. Aunque parece que solo estamos enseñados para que no se muera la gente y que la sanidad española está montada para arreglar cosas. Muchas veces nos ponemos malos por tontos. La gente tiene que ser responsable de su propio cuidado. Un objetivo de la sanidad es educar en salud, en responsabilidad personal, en autocuidado. La sanidad puede ser la palanca de cambio para que toda la sociedad se reeduque en valores.

“La revolución de la emoción se basa en el mejor trato. Usar la tecnología humana, que es la mejor tecnología que llevamos dentro”

 

Vídeos

El cuidado de lo invisible

Morir es otra parte de la vida

Entrevista publicada en www.elemotional.com

@soniamarcamps

Temas de Comunicación

Emprendedor autónomo y autonomía en comunicación

“@soniamarcamps: más que exigir al profesional que tenga habilidades de comunicación, fomentar el deseo de adquirirlas con la satisfacción que da comunicar!”

El emprendedor está, desde luego, obligado a la autonomía, y no solo en régimen laboral. Tener habilidades de comunicación, en un mundo donde lo profesional cada vez se mueve más en lo virtual, es un requisito imprescindible a la hora de narrar bien o contar con objetivos claros nuestros proyectos. ¿La tenemos? Algunos sí; otros, no, está claro. Por eso, más que nunca, en las nuevas formas de organización del trabajo, donde está muy presenta la palabra cooperación (y porque solos no podemos nada), se requieren profesionales de comunicación que marquen un poco el camino y hagan más fácil al emprendedor la tarea de comunicar, de escribir o de proyectarse y ponerse al día en el 2.0.

Y porque las necesidades de economía, muchas veces, no permiten el tiempo para encallarse en la redacción de un texto o averiguar por uno mismo todo el funcionamiento de un gestor de contenidos de una página web o de un blog. Es mi apuesta y en lo que creo: la asesoría en comunicación profesional que enseñe a emprendedores a ser autónomos en su comunicación y en su comunicación 2.0, para que, entre otras muchas cosas, no se pierda su potencial de conocimiento en su ámbito. Porque, seguramente, nadie, en muchos casos, mejor que el creador de un proyecto para explicar en qué consiste y dar contenido diferencial en el área en la que se mueve.

También, para que sea uno mismo quien pueda ir actualizando su perfil al tiempo que va evolucionando su carrera profesional. Y experimentar también por uno mismo la satisfacción que da esta autonomía en la propia gestión de la comunicación; ¡la satisfacción de comunicar tus proyectos, tus ideas, tus progresos!

@soniamarcamps

Salud

Defensa a la educación emocional en Salud

el Emotional magazine se ha ido especializando cada vez más en educación emocional en Salud. Esta es nuestra apuesta.

Una revista donde no hay frontera entre la salud y la enfermedad, ni entre pacientes o personas o ciudadanos. Porque la enfermedad forma parte siempre de alguna etapa de nuestra vida. y vivirla con una buena gestión de lo que sentimos y atendiendo bien las emociones es la mejor forma de sacarle la parte más positiva o de aprendizaje. Y porque aquí la buena gestión y el soporte emocional son más que nunca necesarios.

El desconsuelo, la soledad, el agobio de tener que seguir con la rutina en la enfermedad… necesita de un apoyo psicológio enorme y de una calidad asistencial y humana extraordinaria, a la altura de lo que siente la persona enferma.

Pautas para vivir en la enfermedad. Para empatizar con la enfermedad. Recursos que son progreso en la gestión asistencial de la enfermedad. Esta es nuestra apuesta como medio de comunicación.
Porque introducir la educación emocional en la asistencia sanitaria es sinónimo de progreso social. Y porque nada puede hacer más feliz a una sociedad que sentirse bien atendido, a todos los niveles, psíquico y físico.
Salud consciente, Emociones y Salud, Poesía que cura, Educar con emociones, Aprender a vivir aquí y ahora y en positivo… Son secciones encaminadas al bienestar emocional y a dar herramientas de gestión emocional y de buenas prácticas humanas asistenciales.

Doy las gracias a todos los colaboradores que me acompañan en este proyecto.

“Creo en la asistencia psicólogica y humana en y en la educación emocional como medicina preventiva y cura necesaria en la enfermedad”. @soniamarcamps
Salud

Medicina narrativa para pacientes

(A continuación detallo la utilidad, a mi entender, de unos talleres de escritura para pacientes, cuyos relatos puedan ser incorporados a un trabajo riguroso de medicina narrativa).

«El dolor no es estadístico, es una realidad humana que sólo cuenta para quien lo padece de un modo estrictamente subjetivo»
Eduardo H. Grecco

Talleres de escritura dirigidos a pacientes por grupos de dolencias, y basados en la función terapéutica que tiene el relato de la enfermedad y por el interés que tiene esta narrativa para la investigación y el conocimiento médico. Y porque permite, seguramente, a partir de los aspectos subjetivos que surgen al relatar la enfermedad en primera persona, una comprensión más humana y más profunda de una patología y de quienes la padecen.

Un taller enfocado en fomentar la escritura y la competencia narrativa de los pacientes para obtener relatos que puedan ser incorporados a un trabajo experto en medicina narrativa, que cada vez está cogiendo más relevancia para complementar la medicina basada en evidencias y como complemento a los datos puramente científicos de la enfermedad.

La metodología de los talleres facilita a un grupo de entre 10 y 12 pacientes la posibilidad de ir relatando por escrito distintos aspectos de la patología en la que esté centrada la práctica, como cáncer de mama o enfermedades del corazón. Cómo la viven estos pacientes, qué ha cambiado en sus vidas y en su entorno o el relato de las emociones más fuertes y del sufrimiento humano que conllevan los síntomas, el dolor o cómo afecta el tratamiento médico.

De esta forma, en cada sesión, y dependiendo del tipo de enfermedad en la que se centre el taller, los pacientes abordan por escrito distintos aspectos relacionados con la dolencia, y se enfrentan y aprenden a identificar y a describir sus emociones. (“Uno comprende lo que uno experimenta solo cuando lo representa”).

Permiten a los pacientes detectar sus emociones más relevantes en la enfermedad; encontrar con la escritura una herramienta para identificar, relativizar, matizar, gestionar y expresar sus emociones.

El taller permite, asimismo, a partir de la lectura de todos los textos de los participantes que surjan en cada sesión, identificarse con los sentimientos de otras personas que sufren los mismos síntomas, con el objetivo de que esto contribuya a que no se sientan tan solos o tan incomprendidos en la enfermedad. (“Una narrativa del paciente permite que su experiencia sea utilizada para la enseñanza de la enfermedad, inspira a otros pacientes”).

Estos talleres nacen, pues, entendiendo la función terapéutica que tiene para los pacientes poder relatar por escrito su enfermedad y todos los sentimientos asociados a ella, como una manera de liberarse del sufrimiento. Introducir la variedad de la vivencia emocional de la enfermedad es una manera de reconocerlo.

Existen tantas enfermedades como enfermos. El taller permite poder a los pacientes para que se sientan escuchados, valorados.

Pero, además, estos relatos son editados y corregidos para su posterior publicación, cuya lectura podría permitir una mejor comprensión de la enfermedad. Éste es un deseo: que puedan servir a la investigación y al conocimiento médico o facilitar las respuestas ante las emociones más relevantes ante determinadas enfermedades.

Y sería muy ventajoso que un laboratorio farmacéutico optara por incorporar en el estudio de una determinada patología este aspecto más subjetivo o emocional de la enfermedad. Equivalente, posiblemente, a mostrar un interés claro también por cómo afecta a este nivel emocional su tratamiento farmacológico. Y querer aprender de todo ello para mejorarlo.

Resumiendo, en fin, estos talleres, que recogen la narrativa de los pacientes, nacen con el objetivo de ser un paso más en el camino o en la tendencia actual de la medicina de querer a englobar la realidad emocional de los pacientes.

«La medicina se equivocó al separar las cuestiones de la vida de las cuestiones de la enfermedad»
Rita Charon

@soniamarcamps

Sensaciones

Mujeres creativas

Creo que la mejor mención que puedo hacer a la mujeres en su día internacional es una relectura a lo que considero esencial del libro de Clarissa Pinkola “Mujeres que corren con lobos”; como una invitación a recuperar su espíritu más salvaje o más intuitivo a través de la creatividad y de rodearse de quienes realmente apoyan su arte y esta parte tan esencial de su vida.

“Los amigos que nos aman y contemplan calurosamente nuestra vida creativa son los mejores soles del mundo”. Y puesto que yo también estoy convencida de que la creatividad es la forma más rápida de volver a nuestro instinto femenino, de volver a nuestra mente salvaje, a nuestra voz sabia, a nuestro yo más profundo o más genuino.

“Cualquier persona que no apoye tu arte o tu vida no merece que tú le dediques tiempo. El hecho de estar con personas reales que nos confortan, nos apoyan y ensalzan nuestra creatividad es esencial para la corriente creativa. De lo contrario, nos morimos de frío; se congelan los pensamientos, las esperanzas, las cualidades, escritos, obras teatrales, diseños o danzas”.

Ilustración del libro "Mujeres que corren con lobos",
Ilustración del libro “Mujeres que corren con lobos”,

“Todas podemos encontrar el camino de regreso… Aunque nuestras decisiones erróneas hayan sido la causa de nuestro extravío (en un lugar demasiado alejado de aquello que necesitamos) no hay que perder la esperanza, pues el interior del alma contiene un indicador automático de ruta”.

Y acabo con una idea. Creo que de la intensidad del dolor de una mujer herida sale una inmensa energía para recuperar nuestra parte más salvaje. Cuando más hondo es el dolor, más amplia nuestra capacidad creativa que nos hace regresar a nuestro espíritu salvaje, a nuestra alma, a la voz de nuestra conciencia, y en definitiva, a nosotras mismas.

La capacidad de amar de las mujeres creo que es proporcional a esta capacidad para recuperar su fuerza creativa.

¡Feliz día de la mujer espiritual y salvaje! 🙂

@soniamarcamps

timthumb
Ilustración de Raquel Gu, mujer creativa, a quien admiro, y amiga.

Sensaciones

Sveta, una mirada feliz

Sveta tiene una mirada y una cara de auténtica felicidad. Es una gran violonchelista y madre de dos hijos. Durante cinco años la he visto ir y venir, de un sitio a otro, de un trabajo a otro, de una actividad a otra, con su gran instrumento en la espalda, y de la mano, sus dos niños; tirando de sus dos niños muchas tardes en la gran ciudad donde vive.

sveta

Lo suyo es puro amor por sus hijos y puro amor por la música. Jamás una queja, consagrada como vive a las partituras y su tarea de mamá. Sus muchas horas de ensayos, porque es una artista de nivel y prestigio, las vive con total entrega y felicidad. Está casada, por decirlo de alguna forma, con su gran instrumento de cuerda. Es una mujer feliz. Feliz con los dos niños, que ha criado en condición de mujer separada. Feliz con sus preciosas suites de Bach…

No ha tenido un alto estado de bienestar, aunque ha ido mejorando con el tiempo. La he visto pasar frío algún invierno, durante los meses más duros. Yo misma he presenciado el frío que hacía en su casa una tarde gélida de noviembre. Pero, ella jamás pronunciaba una queja.

Le ha tocado durante una buena temporada hacer recitales en un tanatorio durante la ceremonia de despedida de difuntos; uno y otro día en este ambiente de funeraria. Un trabajo que permite ganar dinero y que ha combinado con sus conciertos de verdadera artista, sola o con otros músicos de cierto prestigio. Mi amiga es una gran violoncelista, e intenta ganarse la vida de artista como puede, moviéndose mucho; en un país donde la cultura está mal pagada, donde los artistas y los músicos están mal pagados. Desprestigiados y desprestigiada su música muchas veces por cómo se remunera.

Pero jamás se ha rendido. Toca gratis si hace falta algún concierto. O toca, a veces, por poco dinero. Y hace grandes conciertos con grandes orquestas. Lo ha ido combinando durante años, y las cosas, poco a poco, han ido mejorando en calidad de vida. Y los niños van creciendo… Ya no requieren de tanta atención ni dan tanto trabajo, aunque sigue entregada a ellos en su condición de madre feliz.

También, con el paso de los años, ha superado anímicamente lo que le supuso la ruptura del matrimonio. Se consagró feliz a los niños y a su carrera como violoncelista. Hoy, contenta como siempre, desde su felicidad, innata o aprendida o trabajada, o de pura observación e inteligencia de lo que es la vida, porque vivir feliz con lo que uno tiene, al fin y al cabo, es pura inteligencia, la forma más alta de inteligencia, me ha dicho todo lo que espera de una relación de pareja.

A partir de aquí, me ha ido describiendo toda su filosofía de vida. Llevo tiempo leyendo manuales de psicología, sobre la felicidad, el conocimiento de los estados de ánimo, el pensamiento positivo, el aquí y ahora, el vivir sin miedos, la autoestima… Sveta me ha soltado en diez minutos todo lo que hay que aprender de la vida… para vivirla. Todo lo que he leído, la esencia de lo que he leído, toda la teoría de los libros que deberíamos poner en práctica, o saber poner en práctica, mejor dicho, me la ha recitado en un plis-plas Sveta, con sus ojos chispeantes, su cara de felicidad absoluta, y como nunca la había visto. Irradiaba vida y ganas de vivir. Me decía: “Hasta ahora, solo he pedido trabajo, trabajo, trabajo, y me han dado trabajo, trabajo y trabajo. Y me he pasado de tanto pedir trabajo, porque he tenido demasiado trabajo”. Se ríe cuando lo cuenta. “He cobrado poco, je, je, pero trabajo no me ha faltado”.

“Todo vendrá…”. Lo dice con tanto convencimiento, que le pregunto cómo lo hace para estar tan convencida de ello. Me pone el símil de su hijo cuando pide algo que le hace mucha ilusión pero es muy caro, y no se lo puedes comprar, pero el niño sabe que algún día lo tendrá. Me maravilla esta comparación. Porque entiendo que igual que una madre da amor incondicional a su hijo, ella se considera digna, merecedora, de ser querida…  de forma incondicional y de tener lo que pide. De corazón, me dice que pide…

Sveta es creyente. Habla de Dios. Pero para ella podría utilizar si quiero el sinónimo de energía o de alguien o algo superior. Todo es amor, me dice. Todo es amor. El amor lo mueve todo. Esta energía es amor. Y ella está totalmente conectada con esto. Me lo confirma al decirme que nunca se siente sola. “Voy por la calle, y no estoy sola; ¿cómo puedo estar sola si la calle está lleno de gente?”. “A veces, quiero estar sola, me dice, pero los niños no me dejan”. Se ríe. “Cuando se van, digo, qué bien, volver a mi chelo”.

Sveta se ha pasado toda su vida ensayando, mejorando su música, disfrutándola. Creando. Creando. Toda una vida consagrada a este instrumento, que adora. Y adora a sus hijos. Es una buena amiga a quien veo a menudo. Pero jamás la había visto tan radiante como hoy. Sveta parece feliz. Porque cualquier cosa que le ocurre es perfecta. No me lo ha dicho. Pero lo sé por cómo se adapta a sus circunstancias y no pierde la felicidad ni la manera de ver y de caminar por el mundo. Vive en colores en esta su gran ciudad que a mí a menudo me parece gris, oscura. Observa el mundo sonriéndole.

Me cuenta también que no se pueden tener malos pensamientos ni anticipar problemas ni cosas malas que nos podrían ocurrir. Porque después ocurre lo que piensas, lo que imaginas tanto que puede ocurrir, dice. Que este tipo de pensamientos hay que frenarlos en seco. Me dice que su madre siempre se lamenta. No es genética de la felicidad, por tanto, lo suyo. Porque yo atribuía a la genética esta maravillosa manera de pensar de Sveta.

Me dice que cada día habla con sus padres por Skipe (sus padres viven en la antigua Unión Soviética, y los ve poquísimo, una vez cada no sé cuantos años; y es más, ellos ni siquiera han visto jamás a sus nietos, a los hijos de Sveta, que es hija única), y que les anima, sobre todo, en sus achaques físicos y por la edad, pues su madre se queja a menudo de dolor. Ella le dice, la medicina han inventado una cosa maravillosa que son las pastillas para el dolor. Y sonríe al decirme que esto es lo que dice a su madre. Y sonríe al contarme que hay que vivir en el ahora. Que nada de quedar en el pasado, que el pasado ya se ha ido, que ya no está. Que hay que vivir en el presente absoluto. Aquí.

Y me señala el segundo que estamos teniendo. Y me dice, sin dar lecciones, sin pretender ni convencerme ni dar lecciones, sin importarle lo que pienso, porque ya sabe que no pienso nada malo de ella (y qué más le daría), que se puede ver incluso la luz del semáforo como algo amable y a lo que poner imaginación, como si te guiñara un ojo o te dijera buenos días, me cuenta.

Sveta consagra y ejemplifica todo lo que yo he extraído y subrayado en mis lecturas.

Sensaciones

Memoria y apariencia

Conozco a una señora mayor que va perdiendo memoria. La conozco del barrio y conozco a su familia, quien me informa de que su estado no es muy bueno. No me atrevo a utilizar la etiqueta de ninguna enfermedad; demencia, alzheimer…

La veo a menudo, casi a diario, bajando a comprar con un carrito y la ayuda de una asistenta. Me saluda por la calle… como si nada; cordial, amable, recta, sin perder un hilo su compostura y con una sonrisa enorme, de mujer alegre, tal como siempre la he visto.

Hoy, desde el otro lado del semáforo, me ha regalado un saludo enorme levantando la mano. Llevaba su bolso agarrado debajo del hombro, como la señora que siempre ha sido. Intentando ser la señora que siempre ha sido, que sigue siendo, a pesar de esta memoria que borra, que va borrando, como el paso del tiempo, todo lo que hemos sido.

Me he imaginado el derrumbe de su alma, a pesar del cuerpo erguido. Su sufrimiento. Quizás, la realidad es más triste que la forma como ella lo padece… No lo sabemos. Quién lo sabe. No sabemos ni si ella es consciente realmente o no de la dimensión de esta pérdida atroz de ella misma, de nosotros mismos.

Esta señora, con todo su nombre precioso de mujer que no puede ser pronunciado en este artículo, de señora, de madre de familia, abuela de no sé cuantos nietos, ahora se derrumba por dentro, sin que se note la fragilidad que hay por debajo de sus cimientos, de sus huesos.

Lo curioso es que queda todavía esta compostura, arraigada en su forma de ser y estar. Como en una lucha interna, más o menos consciente, o cada vez menos consciente… Me pregunto cuánto tiempo más la expresión aguantará el desgaste del sufrimiento, de la desmemoria.

Intento acercarme a ella cuando la veo. Casi tocarla. Decirle sin decírselo: lo sé, te comprendo. Cuando, en realidad, de la misma forma que hace ella, le hablo como si nada ocurriera… como si fuera un jueves corriente y soleado en la calle de Barcelona que compartimos.

Salud, Sensaciones

Turno de noche

Una mujer con demencia senil ocupa una cama de una planta de hospital.

Se ha hecho de noche y ha cambiado el turno. Los pacientes y acompañantes empiezan a desear el silencio. Necesitan el silencio para el descanso. Es lo más prioritario para ellos después de un día de cama; de otro día de cama.

Una enfermera recorre el pasillo con unos zuecos que hacen ruido. Desde el desvelo de la butaca de acompañante, con los ojos abiertos y los oídos atentos, asalta la extrañeza de por qué esta enfermera utiliza zapatos que hacen ruido en su turno de noche.

La enfermera entra en la habitación compartida de los enfermos con sendos acompañantes, abre la luz bruscamente y espeta que a oscuras no puede hacer su trabajo. Les habla como si fueran las cinco de la tarde. Cambia sueros, revisa bien el estado de todas las cosas. Pero no lo hace con la delicadeza que precisan aquellas horas de la noche del paciente.

Uno de los pacientes se lamenta un poco por el dolor. La enfermera le pregunta que qué le pasa. El paciente dice que le han operado. La enfermera contesta que a todos nos operan alguna vez. Después, observa un brazo enrojecido donde ha llevado la aguja algunos días, lo coge, y al final, suelta: “Vaya feblitis has hecho… Te pondré trombocid, y ya verás qué bien”.

El paciente pide un calmante para descansar. La enfermera da calmantes a unos a lo largo de la noche. A los enfermos que lo piden y a los que no lo piden pero lo tienen pautado. Y pastillas para dormir mejor. Algunos enfermos concilian el sueño a pesar del poco sigilo. Los acompañantes seguimos en vela.

El ruido no cesa, al menos, hasta las dos o las tres de la madrugada. Desde el mostrador de recepción ahora se oye un ruido de paquetes de plástico que se abren sin ningún cuidado. En algún momento se llega a oír una canción a volumen alto desde no se sabe dónde. Y los pasos de las enfermeras, sobre todo, los de la que utiliza calzado poco adecuado.

Cuando por fin reina un rato de silencio, en medio de aquella noche extraña y triste de hospital, se alza la voz de la mujer con demencia senil. Pronuncia una llamada: “¿Momare?; ¿momare?; ¿momare?…”.
Aquella mujer ingresada por algún traumatismo llama a su madre en mitad de la noche. Lo hace con un grito que no es un grito, sino que lo hace diciendo “¿madre?, ¿madre?, ¿madre?” con la confianza de quien sabe que su madre la asistirá en aquella noche perdida.

No se sabe en qué noche se ha despertado la mujer con demencia senil. Si en una noche de niña o en una noche de su vida de adulta, compartiendo hogar con su madre, como se hacía tanto antaño.

“¿Momare, momare, momare?”. El grito de auxilio es estremecedor y tierno a la vez. Me traslada a los recuerdos de mi infancia, de la vida de mis abuelos, de las familias de antaño, en las casas de antaño, auxiliándose, acompañándose unos a otros, al lado unos de otros, en la vida de pueblo, generación a generación, de por vida.

La enfermera con zuecos de los que hacen ruido por los pasillos nocturnos le dice a la mujer con demencia que ahora hay que dormir. La paciente con demencia murmura algunas palabras que nadie entiende, sacadas del contexto de su propia memoria, de su vida, de la intimidad de su hogar.

Le administran un calmante. Pero al cabo de muy poco tiempo, en mitad de la noche, cuando vuelve a reinar un instante de silencio, aquella mujer vuelve a llamar a su madre. Quizás es el dolor lo que la mantiene despierta.

Ningún calmante, seguramente, todavía, puede borrar lo más esencial de nosotros mismos; las emociones más genuinas; nuestra principal memoria o nuestra primera memoria. De lo que somos, queda el pozo de quienes hemos sido.

“Momare, momare, momare…”. Hay algo de esperanza.

Sensaciones

El nuevo modelo sanitario exige pacientes activos y proactivos

El paciente está llamado a ser en estos un sujeto activo en su salud y a la hora de comunicar, preguntar y de entender qué le está pasando. Y también a la hora de reclamar sus derechos, por ejemplo, de información sobre el tiempo de espera o de demora para su prueba diagnóstica. La información está al alcance, porque el nuevo sistema sanitario es un sistema ya menos cerrado, con más canales de información al usuario. El reto del paciente activo no solo está en tener más información sobre su patología, en entenderla, en tratar de recabar toda la información al respecto, sino también en entender el nuevo modelo sanitario y cómo funciona, y conocer estos principios de transparencia y acceso a la información sobre los procesos. Y entender de esta forma que tener una mejor asistencia pasa, seguramente, por preguntar más, entender más, estar al tanto del proceso que sigue el médico o por cambiar de especialista cuando no convence; saber con qué derechos cuenta y conocer, en definitiva, todos los canales que tiene a su disposición para mejorar su asistencia.
@soniamarcamps

Salud

Atención primaria. Mi gesto de agradecimiento

Quien tiene un buen médico de familia tiene un tesoro. O quien tiene un buen pediatra para sus hijos. Cada vez que salgo de la consulta de la doctora de mis hijos me considero afortunada, y me reprimo muchas veces el deseo de abrazarla, de darle dos besos por cada detalle en su atención y acierto en el diagnóstico o sus ganas realmente de llegar a ello.

Hoy es el día de la Atención Primaria, que, casualmente, coincide con el día internacional del beso. Lo del beso no es cursi si pienso que las ganas de darlo es la forma más explícita de agradecimiento con alguien. A mi buen médico de familia, a la pediatra de mis hijos, no les doy un beso cuando salgo de su consulta, pero, qué ganas, tantas veces, cuando salgo satisfecha, feliz, sabiendo que estoy en tan buenas manos.

Sensaciones

Los sueños de una vida… O una vida a cuestas…

Tiene algo de mi infancia, o de la infancia en general, esta imagen. Me ha recordado cuando, de niña, la bicicleta era un hogar desde donde se pedaleaba ideando todos los sueños de la vida de adulta.

Me lo ha recordado el ruido de las ruedas, y me ha llamado la atención el aplomo y la forma trascendente de transportar lo suyo y a los “suyos”. Como un niño que ha crecido y lleva todos sus sueños a cuestas; como si la vida le hubiera negado la posibilidad de trasladarlos al escenario de una vida de adulto.

Y por elección propia, se diría por su imagen de seguridad. Llevarlo todo como quien lo tiene todo.

(Suposiciones…)

escritorio

Sensaciones

Muertes sin previo aviso

Apenas somos nada, si pienso en cómo la muerte nos puede venir en cuestión de segundos. Todas la trascendencia de nuestro pequeño día a día, fulminada en segundos, sin ni siquiera haber tenido tiempo de tomar consciencia de que no nos quedan más minutos de vida.

Lo pienso si miro las vidas acabadas en segundos de la gente de este vuelo. Imaginando pensamientos de rutina en el avión, sus preocupaciones rutinarias, sus lecturas rutinarias, sus últimos proyectos revisados, quizás, en la pantalla del ordenador antes del fatal descenso.

Conmueve pensar en todo lo que dejaron en tierra sin ser conscientes de que lo dejaban; sin pronunciar sus últimas palabras, sin echar un vistazo consciente de la vida que se les escapaba en cuestión de segundos… Sin previo aviso.

Imagino que se les concede cinco minutos más de vida a todos ellos, en una especie de sueño. Para despedirse de sus seres queridos. Para hacer un repaso a lo bueno de sus vidas, al menos. Para dar las gracias por todo lo vivido. Para lanzar un deseo de amor y protección para sus hijos. Por lo menos… Todo esto había, seguramente, en los corazones de los pasajeros de este de Germanwings caído.

Entrevistas

Zulema Bagur, retrospectiva; despullar l’ànima, expressar vida

Vaig cobrir una de les primeres exposicions de pintura importants de na Zulema Bagur, artista destacada de Menorca, com a redactora en pràctiques l’any 1996 en un mitjà de comunicació local. Va ser una de les meves primeres entrevistes, a la meva primera època fent de periodista. Han passat uns 20 anys, que coincideix bastant amb el període que recull la retrospectiva de la seva obra exposada ara a la sala municipal El Roser de Ciutadella de Menorca.

L'artista, Zulema Bagur (Foto: Antoni Mercadal)
L’artista, Zulema Bagur.

No recordo què vaig escriure, però no he oblidat que el seu art em venia gran… Recordo la dificultat de posar negre sobre blanc aquelles pinzellades de quadres amb tanta personalitat; de la mar, de paisatges amb caràcter illenc, del port de Maó, immens al natural i en la seva obra, pintat amb traços dinàmics, amb pura expressió de moviment, captant la llum d’un capvespre i la seva vida.

He tingut la sort de poder visitar ara l’exposició de la seva retrospectiva, desglossada en temàtiques que són veritablement ‘ismes’ en la seva pintura i que recorre l’essència d’aquesta artista. I que respira la seva ànima. Zulema Bagur em fascina no només pel seu art, sinó pel seu caràcter artístic, per la seva forma metòdica de treballar, cuidant tots els detalls, buscant sempre avançar en la seva forma d’expressar-se; creixent, mostrant cada vegada més obertament la seva sensibilitat, que és especial.

port

Al seu pinzell s’hi afegeix ara l’escriptura de paraules, que tímidament col·loca de vegades en els seus quadres, com una forma d’apropar-se més al seu públic. O de murmurar-li una mica més el que sent. Com qui està cridat a sortir de darrere el pinzell, perquè la seva veu es desborda de pur sentiment i busca més llenguatges. Una cosa que, personalment, agraeixo, per com fa vibrar el que diu en el decorat dels seus quadres. Si el seu art fos poesia, seria un haiku, crec. Per aquesta sensibilitat i manera oberta d’exposar-la, d’arribar a la puresa de les coses. A la veritat de les coses. Naturalesa, pedra, mar…

pedra terra

Es veu en aquesta retrospectiva aquesta evolució del seu art,  d’artista incansable a la recerca de noves tècniques, de noves formes de presentar, de noves formes d’expressar-se, d’experimentar, de connectar. Fins arribar a la seva obra actual, que emociona amb quadres que, com dic, incorporen un collage de paraules, com si fossin, literalment, l’expressió de la seva veu artística, que parlen de la seva forma d’entendre l’art, de viure la seva experiència artística quan s’enfronta a un llenç, la seva manera de captar un paisatge, d’entendre’l, o d’entendre la vida. Com qui ha comprès, potser, que el seu compromís és compartir aquesta visió tan pura de la bellesa, que va desglossant en la seva obra.

linea escrita

Commouen els seus quadres en aquesta sala d’exposicions, també per com està tot col·locat i per la cura dels detall. De la mateixa manera que cuida cada cosa al seu taller; mimant molt meticulosament fins a la paleta de colors. Amb el mateix esperit, segurament, que conserva cada retall de paper que és un record dels seus treballs en diferents camps, com el disseny. I després, aconsegueix integrar-los en el seu art, en aquesta mostra que reviu el seu camí artístic des de 1990. L’obre, entre d’altres quadres, una pintura a l’oli del seu avi treballant a la banqueta de sabater. No era perquè sí aquesta sensibilitat de tan jove amb la història dels seus avantpassats. Anirà cobrant forma al llarg del temps amb devoció pels colors de Menorca, per la seva arquitectura, pels seus orígens. Recreant-se en materials que són essencials, com la pedra de marès, i fent poesia amb el seu pinzell, fins atrevir-se a escriure:

Tallada per mà,
pel temps
per la intempèrie
per aigua
aire
llum
et formes
vius

Precisió pictòrica i semàntica a l’hora d’exposar tot el que evoca. Com quan descriu la vegetació o el mar captat des de l’aire, que vesteix amb traços que abasten totes les tonalitats de l’univers marítim menorquí, i al qual també dedica paraules escrites, com qui descriu un estat de l’ànima:

L’horitzó cada cop més amunt
La terra, cada cop més propera
Viatge, sempre endins cap a l’ànima.

Aquesta exposició és com un port… després d’un llarg viatge. Em connecta amb els meus orígens i al lloc anímic on vull estar, i quedar-m’hi. Agraeixo aquest retrobament amb l’artista a l’illa, que coincideix amb els meus 20 anys d’absència.

Illa Connexió

Viatges, navegar, volar
Latituds, rutes, camins
Naus, Vaixells, barques de nivells
Ressons d’aquí i d’allà
Del món llunya
D’Altres Indrets
Cultures, llengües,
Encontres, intercanvis
Compartir idees
Coneixements
Sensibilitats
Arts
Riures
Paraules

unnamed

El seu art és, en fi, una parada necessària. Una alenada d’essència. Gràcies.

Zulema i Sonia (Foto: Antoni Mercadal)
Zulema i Sonia.
Entrevistas

Zulema Bagur, retrospectiva; desnudando el alma, expresando vida

Cubrí una de las primeras exposiciones de pintura importantes de Zulema Bagur, artista destacada de Menorca, como redactora principiante en 1996 en un medio de comunicación local. Fue una de mis primeras entrevistas, cuando daba los primeros pasos trabajando como periodista. Han pasado unos 20 años, que coincide bastante con el periodo que recoge la retrospectiva de su obra expuesta ahora en la sala municipal El Roser de Ciutadella de Menorca.

No recuerdo qué escribí, pero no he olvidado que su arte me quedó grande… Recuerdo la dificultad de poner negro sobre blanco aquellas pinceladas de cuadros con tanta personalidad; del mar, de paisajes con carácter isleño, del puerto de Maó, inmenso al natural y en su obra, pintado con trazos dinámicos, con pura expresión de movimiento, captando la luz de un atardecer, su vida.

la foto (64)
La artista, Zulema Bagur (Foto: Antoni Mercadal)

He tenido la suerte de poder visitar ahora la exposición de su retrospectiva, desglosada en temáticas que son verdaderos ‘ismos’ en su pintura y que recorre la esencia de esta artista. Y que respira su alma. Zulema Bagur me fascina no solo por su arte, sino por su carácter artístico, por su forma metódica de trabajar, cuidando todos los detalles, buscando siempre avanzar en su forma de expresarse; creciendo, mostrando cada vez más abiertamente su sensibilidad, que es especial.

A su pincel se une ya la escritura de palabras, que tímidamente coloca a veces en sus cuadros, como una forma de acercarse más a su público. O de susurrarle un poco más lo que siente. Como quien está llamado a salir de detrás pincel, porque su voz se desborda de puro sentimiento y busca más lenguajes. Algo que, personalmente, agradezco, por cómo hace vibrar lo que dice en el decorado de sus cuadros. Si su arte fuera poesía, sería un haiku, creo. Por esta sensibilidad y manera abierta de exponerlo, de llegar a la pureza de las cosas. A la verdad de las cosas. Naturaleza, piedra, mar…

pedra terra
Se ve en esta retrospectiva esta evolución de su arte, de artista incansable a la busca de nuevas técnicas, de nuevas formas de presentar, de nuevas formas de expresarse, de experimentar, de conectar. Hasta llegar a su obra actual, que emociona con cuadros que, como digo, incorporan un collage de palabras, como si fueran, literalmente, la expresión de su voz artística, que hablan de su forma de entender el arte, de vivir su experiencia artística cuando se enfrenta a un lienzo, su manera de captar un paisaje, de entenderlo, o de entender la vida. Como quien ha comprendido, quizás, que su compromiso es compartir esta visión tan pura de la belleza, que va desglosando en su obra.

port

linea escrita
Conmueven sus cuadros en esta sala de exposiciones, también por cómo está todo colocado y cuidado cada detalle. De la misma forma que cuida cada cosa en su taller; mimando muy meticulosamente hasta la paleta de colores. Con el mismo espíritu que le lleva a conservar cada retal de papel que es un recuerdo de sus trabajos en diferentes campos, como el diseño.

Y después, consigue integrarlos en su arte, en esta muestra con la que revive su camino artístico desde 1990. Lo abre, entre otros cuadros, con una pintura al óleo de su abuelo trabajando en su taller de artesano zapatero. No era porque sí esta sensibilidad de tan joven con la historia de sus antepasados. Irá cobrando forma a lo largo del tiempo con devoción por los colores de Menorca, por su arquitectura, por sus orígenes. Desembarcando en materiales que son esenciales, como la piedra de marés, y haciendo poesía con su pincel, hasta atreverse a escribir:

Tallada per mà,
pel temps
per la intempèrie
per aigua
llum
et formes
vius

Precisión pictórica y semántica a la hora de exponer todo lo que evoca. Como cuando describe la vegetación o el mar captado desde el aire, que viste con trazos que abarcan todas las tonalidades del universo marítimo menorquín, y al que también le dedica palabras escritas, como quien describe un estado del alma:

L’horitzó
cada cop
més amunt

La terra,
cada cop
més propera

Viatge,
sempre endins
cap a l’ànima.

catàleg nu

unnamed

Esta exposición es como un puerto… después de un largo viaje. Me conecta con mis orígenes y al sitio anímico donde anhelo estar, y quedarme.  Agradezco este reencuentro con la artista en la isla, que coincide con mis 20 años de ausencia.

Illa connexió

Viatges, navegar, volar
Latituds, rutes, camins
Naus, vaixells, barques de veles
Ressons d’aquí i d’allà
Del món llunyà
D’altres indrets
Cultures, llengües,
Encontres, intercanvis
Compartir
idees
Coneixements
Sensibilitats
Arts
Riures
Paraules

Su arte es, en fin, un destino necesario. Una bocanada de esencia. Gràcies.

Zulema y Sonia (Foto: Antoni Mercadal)
Zulema y Sonia (Foto: Antoni Mercadal)

 @soniamarcamps

Temas de Comunicación

Comunicación de equipo

Detrás de unas buenas redes sociales, de una buena comunicación, hay, por encima de todo, un buen equipo. O dicho de otra forma, es imposible hacer una buena comunicación de empresa sin que esto tenga que ver con el buen hacer de la gente que trabaja en ella.

Lo pienso estos días mientras preparo un power point para un curso de redes sociales para comercios y negocios. Las redes sociales están al alcance de todos. Solo son una herramienta. Que haya una buena comunicación detrás es lo importante. Y no basta con tener ideas geniales o creativas, tiene que haber también el valor añadido del buen hacer y de lo humano en el trabajo.

Las redes sociales funcionan cuando lo que hacemos en la empresa coincide con lo que decimos que hacemos. Cuando se hacen eco de verdad de lo que ocurre o de cómo se trabaja, de lo que pasa realmente en la empresa, si lo que pasa realmente es digno de ser ‘vendido’ como lo mejor; como buen producto o buen servicio.

Como profesional dedicada a la comunicación, prefiero decir, conociendo a la gente con la que trabajo en las empresas que ‘promociono’, que hago comunicación del equipo que hace posible la realidad empresarial, más que hacer comunicación empresarial. Es mucho más bonito y satisfactorio, y tiene el aliciente de estar respaldando a un grupo de personas en cuyo trabajo crees. Porque, eso es lo esencial para hacer comunicación de empresa, creerte lo que dices, estar convencido de cada post o de cada tuit que emites, de lo que estás ‘vendiendo’. Si no, creo que más vale que nos dediquemos a otras cosas,  o a otras empresas. Porque hay muchas empresas que trabajan con la verdad por delante.

@soniamarcamps

Sensaciones

El cuerpo nos habla más, a veces, que el corazón

Hay un signo certero de que te han hecho daño, y es la contractura en las cervicales, como el puñal en la espalda. Cuando menos lo esperas, de quien menos lo esperas, de alguien que es muy importante.

El corazón ha aprendido a blindarse con los años de estos ataques inesperados. O es que está ciego, absorto por los sentimientos, por lo que nos gustaría que fuera. Quizás, en verdad, es un corazón que ya no ve. Y el golpe lo atraviesa y no se inmuta, o no quiere inmutarse. Pero nos resentimos por la espalda, a la altura de las cervicales. Y ya no queda más remedio que escuchar.

El cuerpo, a veces, habla más que el corazón. Y cuando habla, nos obliga a hacerle caso. El dolor viene cargado de razón: nos han hecho daño. Entonces, sabemos que solo cabe una respuesta, que es el adiós. Y que el tiempo es la única forma de curarse. Más blindaje para el corazón.

Sensaciones

Tanto optimismo me hace dudar

Somos emociones. Somos lo que sentimos. Lo bueno y lo malo. Todas las emociones, positivas o negativas, tienen un lado bueno y necesario como seres humanos. Negar o esconder las negativas, o borrarlas, en esta carrera hacia el optimismo en el que estamos inmersos, donde nos ha metido al final el márqueting, por todo lo que vende el optimismo, me parece cada vez más superficial, artificial. Es no tener ni idea de lo que somos como seres humanos.

No pienso sucumbir a esta exigencia sin pies ni cabeza, no pensada ni reflexionada a fondo, que abrazamos dando por buenos mensajes por su aparente bondad. Pues claro que podría ser feliz, deshumanizada, las 24 horas del día. Pero no como persona, sino como cualquier otra cosa. Porque la realidad de la vida implica también estar triste y entristecerse, o sentir nostalgia, o tener días buenos y malos, y ver con este sentimiento lo que pasa en la vida y en nuestro entorno.

No quiero autoexigirme ser feliz cada uno de los momentos del día. Quiero una vida normal, natural, no vivir dirigida a golpe de mensajes de márqueting; una vida con todo lo bueno y lo malo; para vivirlo, para experimentarlo, para sacar provecho de todo cuanto forma parte del proceso de vivir. Y porque quiero sentir. Quiero pararme a sentir la tristeza, o el miedo, y aprender de ellos, o escribir o leer o indagar a partir de esto. Y conocer hasta el fondo todos sus mensaje.

Aprender a detectar y gestionar mis emociones, sí, para sufrir lo mínimo o lo justo y necesario en función de la situación. Pero no negar el derecho a sentir todo lo que sentimos. Quiero todas las emociones, las heredadas, las aprendidas, las evolucionadas. Porque forman parte de mí y de mi historia y hasta de la historia de mis antepasados. Y ha dado verdaderos frutos en todas las artes, en todas las ciencias. Y nos hace ser vulnerables. Y con ello, quizás, algo más solidarios.

Escribo estas frases tras leer en un anuncio el montaje “sínoviembre” en lugar de noviembre. Y decido que quiero toda la melancolía de otoño, por todo lo que tiene de necesaria, por todo cuanto me hace recordar, pensar, reflexionar… en quién fui, de donde vengo y quién soy. Porque la melancolía en sintonía con el tiempo de otoño me hace estar más despierta ante todo lo que me rodea, me hace anhelar lo realmente importante, apreciar el canto de un pájaro, el cielo gris de lluvia, la fuerza de la naturaleza que nos pone límites…

Me para los pies, me hace ser más humilde, o me enseña a mirar la vida desde todos los prismas. Me enseña hasta donde llego como ser humano. Y a partir de aquí, este canto a la libertad de sentir, tener, abrazar todas mis emociones. Todas y cada una de ellas. Por cuanto me aportan, una por una.

Entrevistas

“El arte no da respuestas; plantea nuevas preguntas”

El cuadro ‘Doctor, cúrate a ti mismo’ fue con el que descubrí a Carles Gomila, artista menorquín que ha dado otra dimensión con su estilo a los grandes clásicos. A veces, a través del arte asociado a las fiestas de Sant Joan de su Ciutadella natal, recreándose en sus símbolos y en toda su plástica, ya de por sí impresionante; produciendo con ello una pintura de tintes claramente mediterráneos.

carles
Retrato del artista, Carles Gomila, y pigmentos. (Foto: Itziar Lecea).

Leer la entrevista en el Emotional magazine

Temas de Comunicación

Lo que no dicen las palabras

Tengo el placer de hacer una presentación a la exposición Què dius? Una visió de la comunicació entre les persones, de mi amiga y admirada artista Raquel GU; una serie de cuadros extraordinarios que hablan de lo que no se dice con las palabras; una invitación a ver más allá de lo que expresamos verbalmente en diferentes situaciones de relación, dado que la comunicación es relación.

Y la comunicación es un milagro, como ha expresado Teresa Baró, experta y referente en lenguaje no verbal. Porque, realmente, con tantas opiniones, tantos puntos de vista, con tantas emociones, tantos sentimientos que interfieren en la comunicación que emitimos y recibimos, la comunicación, entenderse, entendernos, es realmente un milagro.

La comunicación oculta, la comunicación que no expresamos, la que escondemos, la que interfiere en el verdadero entendimiento, la que no decimos por miedo; nuestras fabulaciones, nuestro yo limitado, nuestras verdades absolutas, nuestras manipulaciones, nuestras buenas o malas intenciones… Tanta psicología hay en estos cuadros.

Raquel GU ha ido recogiendo en su ciudad y a lo largo del tiempo trocitos de hilos o de alambre, retales olvidados en el suelo… como quien recoge las palabras no dichas en conversaciones, los sentimientos no expresados, todo lo callado, anhelos, expectativas creadas y frustradas… Y con su habilidad para retratar situaciones humanas, con su psicología, tan clave de en su pintura y en sus dibujos, ha compuesto estas serie de diferentes situaciones de comunicación. Comunicación con uno mismo, con los demás, y en diferentes contextos.

De esta forma es como reproduce nuestro propio hilo mental, o la comunicación con embudos, o la que tiene nudos. Y lo que nos gustaría expresar y no lo conseguimos. Lo que nos pensamos que decimos. Y también la comunicación directa y sana, que se consigue cuando nos hemos librado de los condicionantes mentales, de nuestras propias emociones, de las que somos a menudo, casi siempre, presos, verdaderos rehenes.

Dice Francisco Mora Teruel, doctor en Neurociencia, que las palabras las transporta nuestro barco emocional. Y añade, “navega bien si quieres sentirte mejor”.

Porque nuestra comunicación, cuando es directa, clara y feliz, permite relacionarnos bien con el mundo, y contribuye a nuestro bienestar. Incluso la buena comunicación con nosotros mismos nos permite mayor felicidad. Aquí cito a Joan Elias, experto también en comunicación, cuando recomienda: “Pocas conversaciones con uno mismo, pero de calidad”.

Me gusta, por tanto, esta propuesta de Raquel GU con sus cuadros, que hacen visible la comunicación invisible, como una forma de tomar consciencia de nuestros condicionantes a la hora de expresarnos y de la situación en la que están los demás.

La comunicación, la buena comunicación, es generosidad. Es saber escuchar y deshacerse de nuestros hilos mentales y entender los hilos, las interferencias emocionales (o intentarlo, al menos) de los demás.

Una comunicación de hilos o de líneas sin interferencias, directa, seguro que nos haría más felices a todos.

No voy a profundizar en conceptos clave de la comunicación como empatía y asertividad. Pero está claro que el entendimiento pasa por dominar estas dos características de la comunicación, clave, también, de las relaciones felices.

Ojalá que de ahora en adelante, cuando no nos entendamos, cuando no entendamos a los demás, seamos capaces de dibujar mentalmente, visualizar, nuestro hilo mental. Y dibujándolo, entender, comprender, qué interfiere en la forma de relacionarnos. Seguro que comprendiéndonos a nosotros mismos y tratando de comprender la situación de los demás seremos más felices, mantendremos relaciones de mayor calidad.

Gracias, Raquel, por dejarme presentar estos cuadros fantásticos. Gracias por conscienciarnos sobre la importancia de la buena comunicación y de entender todo lo que está oculto. Y todo mi cariño a tu pintura. Con la satisfacción de la amistad, por tantas emociones de calidad compartidas.

Què dius? Una visió de la comunicació entre les persones

Del 17 de enero al 6 de marzo

La Saleta (Sant Boi de Llobregat. Barcelona)

El argumento de la lástima.
“El argumento de la lástima”.
"Tu pequeño discurso cuadriculado".
“Tu pequeño discurso cuadriculado”.
"El gran fabulador".
“El gran fabulador”.
"Lo que no nos decimos".
“Lo que no nos decimos”.
Temas de Comunicación

Generosidad en redes sociales

Lo que diferencia a menudo a una persona que se inicia de una persona que lleva tiempo en redes sociales, y en twitter concretamente, creo que es la generosidad de verdad y haber aprendido que el ego no lleva casi nunca realmente a ninguna parte. O no, al menos, a algo importante.

Entender, a base de errores y equivocaciones, que la comunicación pensando de verdad en los demás más que en el interés propio consigue mejores resultados, esto es, a mejorar las relaciones.

La contención de los impulsos es otro de los aprendizajes u otra de las lecciones que enseña twitter. Aprender a callar, que es lo que nos salva de emitir comentario inapropiado o una opinión que nos perjudique o pueda dar pie a falsas interpretaciones.

Escuchar más y opinar menos. Intentar aportar algo de verdad. La generosidad abierta y sin recelos. Hacer menos interferencias a las opiniones o comentarios de los demás, ante el riesgo de, sin querer, tergiversarlos. Esto es, creo, lo que enseña la experiencia en redes sociales. Aunque tardemos más o menos tiempo en aprenderlo.

@soniamarcamps